viernes, 20 de mayo de 2016

EPILEPSIA:

Generalidades sobre la epilepsia:

    

La epilepsia es un trastorno cerebral en el cual una persona tiene crisis epilépticas repetidas durante un tiempo. Las crisis epilépticas son episodios de actividad descontrolada y anormal de las neuronas que puede causar cambios en la atención o el comportamiento.

Causas

La epilepsia ocurre cuando los cambios permanentes en el tejido cerebral hacen que el cerebro esté demasiado excitable o irritable. Como resultado de esto, el cerebro envía señales anormales, lo cual ocasiona convulsiones repetitivas e impredecibles. (Una sola convulsión que no sucede de nuevo no es epilepsia).
Estructuras del cerebro
La epilepsia puede deberse a un trastorno de salud o a una lesión que afecte el cerebro o la causa puede ser desconocida (idiopática).
Las causas comunes de epilepsia abarcan:
  • Accidente cerebrovascular o accidente isquémico transitorio (AIT)
  • Demencia, como el mal de Alzheimer
  • Lesión cerebral traumática
  • Infecciones, como absceso cerebralmeningitisencefalitis y SIDA
  • Problemas cerebrales presentes al nacer (anomalía cerebral congénita)
  • Lesión cerebral que ocurre durante o cerca del momento del nacimiento
  • Trastornos metabólicos presentes al nacer (como fenilcetonuria)
  • Tumor cerebral
  • Vasos sanguíneos anormales en el cerebro
  • Otra enfermedad que dañe o destruya el tejido cerebral
Las crisis epilépticas por lo regular empiezan entre las edades de 5 y 20, pero pueden suceder a cualquier edad. Puede haber un antecedente familiar de convulsiones o epilepsia.

Síntomas

Los síntomas varían de una persona a otra. Algunas personas pueden tener simples episodios de ausencias. Otras tienen pérdida del conocimiento y temblores violentos. El tipo de convulsión o crisis epiléptica depende de la parte del cerebro afectada.
La mayoría de las veces, la convulsión es similar a la anterior. Algunas personas con epilepsia tienen una sensación extraña antes de cada convulsión. Estas sensaciones pueden ser hormigueo, sentir un olor que realmente no existe o cambios emocionales. Esto se denomina aura.
El médico puede darle más información acerca del tipo específico de convulsión que usted pueda tener.

Pruebas y exámenes

El médico llevará a cabo un examen físico. Este examen comprende una evaluación detallada del cerebro y del sistema nervioso.
Se hará un una electroencefalografía (EEG) para revisar la actividad eléctrica en el cerebro. Las personas con epilepsia a menudo tienen actividad eléctrica anormal que se observa en este examen. En algunos casos, el examen muestra la zona del cerebro donde empiezan las convulsiones. El cerebro puede aparecer normal después de una convulsión o entre convulsiones.
Para diagnosticar la epilepsia o planear la cirugía para la epilepsia, usted posiblemente necesite:
  • Usar un aparato de registro electroencefalográfico durante días o semanas mientras se ocupa de su vida cotidiana.
  • Permanecer en un hospital especial donde puedan vigilar la actividad de su cerebro en cámaras de video. Esto se denomina EEG en video.
Los exámenes que se pueden hacer incluyen:
Con frecuencia, se hace una tomografía computarizada o resonancia magnética de la cabeza para encontrar la causa y localización del problema en el cerebro.

Tratamiento

El tratamiento para la epilepsia incluye tomar medicinas, cambios en el estilo de vida y en ocasiones cirugía.
Si la epilepsia se debe a un tumor, vasos sanguíneos anormales o sangrado en el cerebro, la cirugía para tratar estos trastornos puede detener dichas crisis.
Las medicinas para prevenir las convulsiones, llamadas anticonvulsivos, pueden reducir la cantidad de crisis futuras.
  • Estos fármacos se toman por vía oral. La clase de medicamento que se recete dependerá del tipo de convulsión que usted tenga.
  • Es posible que sea necesario cambiar la dosis de vez en cuando. Usted puede necesitar exámenes de sangre regularmente para ver si hay efectos secundarios.
  • Siempre tome la medicina a tiempo y como se la recetaron. Pasar por alto una dosis puede hacer que se presente una convulsión. NO deje de tomar ni cambie sus medicinas por su cuenta. Hable primero con el médico.
  • Muchas medicinas para la epilepsia causan anomalías congénitas. Las mujeres que deseen quedar embarazadas deben comentarle al médico con anticipación con el fin de hacer ajustes en las medicinas.
Muchos fármacos para la epilepsia pueden afectar la salud de sus huesos. Hable con el médico para saber si necesita tomar vitaminas y otros suplementos.
La epilepsia que no mejora después de haber probado dos o tres fármacos anticonvulsivos se denomina "epilepsia resistente al tratamiento". En este caso, el médico puede recomendar una cirugía para:
  • Extirpar las células cerebrales anormales que causan las convulsiones.
  • Colocar un estimulador del nervio vago (ENV). Este dispositivo es similar a un marcapasos cardíaco. Puede ayudar a reducir la cantidad de convulsiones.
Papel del nervio vago en la epilepsia
A algunos niños se los somete a una dieta especial para ayudar a prevenir convulsiones. La más popular es la cetógena. Una dieta baja en carbohidratos, como la de Atkins, también puede servir para algunos adultos. Asegúrese de analizar estas opciones con el médico antes de intentarlas.
Los cambios en los tratamientos médicos o en el estilo de vida pueden aumentar el riesgo de una convulsión en adultos y niños con epilepsia. Hable con su médico respecto a:
  • Los nuevos fármacos, vitaminas o suplementos recetados
  • El estrés emocional
  • Enfermedad, sobre todo infección
  • Falta de sueño
  • Embarazo
  • Saltarse dosis de medicamentos para la epilepsia
  • Consumo de alcohol u otras drogas psicoactivas
Otras consideraciones:
  • Las personas con epilepsia deben llevar joyas con alerta médica de manera que se pueda conseguir tratamiento médico oportuno si se presenta una convulsión.
  • Las personas con epilepsia controlada de manera deficiente no deben manejar. Consulte la ley en su estado respecto a cuáles personas con antecedentes de convulsiones se les permite manejar.
  • NO utilice máquinas ni haga actividades que puedan ocasionarle pérdida de la conciencia, como subir a lugares altos, montar en bicicleta y nadar solo.

Grupos de apoyo

El estrés causado por el hecho de tener epilepsia o ser responsable de alguien con epilepsia, a menudo se puede aliviar uniéndose a un grupo de apoyo. En estos grupos, los miembros comparten experiencias y problemas en común.

Expectativas (pronóstico)

Es probable que algunas personas con epilepsia puedan reducir o incluso suspender sus medicamentos anticonvulsivos después de no tener ninguna convulsión durante varios años. Ciertos tipos de epilepsia en la niñez desaparecen o mejoran con la edad, por lo regular a finales de la adolescencia o hacia los 20 años.
Para muchas personas, la epilepsia es una afección de por vida. En estos casos, es necesario continuar con los fármacos anticonvulsivos. Hay un riesgo muy bajo de muerte súbita con la epilepsia.

Posibles complicaciones

Las complicaciones pueden incluir:
  • Problemas de aprendizaje.
  • Broncoaspiración de alimento o saliva durante una convulsión, lo cual puede provocar neumonía por aspiración.
  • Lesiones a raíz de caídas, golpes, mordidas autoinfligidas, conducir u operar maquinaria durante una convulsión.
  • Lesión cerebral permanente (accidente cerebrovascular u otro daño).
  • Efectos secundarios de las medicinas.

Cuándo contactar a un profesional médico

Llame al número local de emergencias (como el 911 en los Estados Unidos) si:
  • Es la primera vez que una persona tiene una convulsión.
  • Se presenta una convulsión en una persona sin brazalete de identificación médica (con instrucciones que expliquen qué se debe hacer).
En el caso de alguien que haya presentado convulsiones con anterioridad, llame al número local de emergencias (911 en los Estados Unidos) para cualquiera de las siguientes situaciones de emergencia:
  • Se trata de una convulsión más larga de las que la persona presenta normalmente o es una cantidad inusual de convulsiones para la persona.
  • Se repiten las convulsiones en pocos minutos.
  • Se repiten las convulsiones y no se ha recuperado el conocimiento o comportamiento normal entre ellas (estado epiléptico).
Llame a su proveedor de atención médica si aparecen síntomas nuevos:
  • Pérdida de cabello
  • Náuseas y vómitos
  • Erupción cutánea
  • Efectos secundarios de los medicamentos como somnolencia, inquietud, confusión y sedación
  • Temblores o movimientos anormales o problemas con la coordinación

Prevención

No existe una forma conocida de prevenir la epilepsia. Una dieta y sueño adecuados y evitar las drogas y el alcohol pueden disminuir la probabilidad de desencadenar convulsiones en personas con epilepsia.
Reduzca el riesgo de traumatismo craneal mediante el uso de cascos durante actividades de riesgo. Esto puede ayudar a disminuir la probabilidad de lesión cerebral que lleva a que se presenten convulsiones y epilepsia.



ASOCIACIÓN DE EPILEPSIA:



Perros detectores de ataques de epilepsia

Los perros para detectar la epilepsia avisan a sus dueños cuando están a punto de sufrir un ataque por lo que son un gran apoyo para estos enfermos.

¿Qué son perros para epilepsia?

Algunos perros desarrollan la increíble capacidad de detectar los ataques de epilepsia de sus dueños antes de que estos se produzcan.
golden_retrieverLos perros avisan a sus dueños y de estos puedn tomar las medidas necesarias para evitar las convulsiones, avisar a alguien que les ayuda a ponerse en una situación en la que no se puedan dañar.
La pregunta es ¿Cómo detectan los perros los ataques de epilepsia? Los investigadores y entrenadores creen que los perros pueden detectar los cambios en la persona tales como el olor, el cambio en el tono de voz o en el comportamiento.

¿Qué proporcionan los perros para epilepsia?

No saber cuando se va a producir un ataque de epilepsia obliga a las personas que sufren esta enfermedad a dejar de hacer muchas tareas que de otro modo realizarían.
Los perros que alertan a sus propietarios de que van a sufrir convulsiones les ayudan a llevar una vida normal y le proporcionan:
  • Seguridad.
  • Independencia.
  • Afecto y amistad.

¿Qué saben hacer los perros para epilepsia?

Estos perros tan especiales detectan los cambios que se producen en el organismo de la persona que esta a punto de sufrir convulsiones por un ataque de epilepsia y llaman la atención de su dueño para que pueda tomar las medidas necesarias.
Pero no solo sirven estos perros para detectar y avisar del ataque, después de que este se produzca el animal puede ayudar a su dueño a mejorar del estado de confusión y desorientación que, en ocasiones, se produce después de sufrir un ataque de epilepsia. El perro es una presencia reconfortante que le ayudará a sentirse mejor.
Además el perro puede ser entrenado para realizar otras tareas de acuerdo s las necesidades de la persona.

¿Quién puede beneficiarse de los perros para epilepsia?

Las personas que sufren ataques epilépticos.
Estos perros no son convenientes para las personas psíquicamente disminuidas.

¿Qué conlleva tener un perro para epilepsia?

Está claro que un perro puede llegar a jugar un papel invalorable en la vida de una persona con epilepsia. Sin embargo, lo que también hay que tener claro es que un perro obliga a esta persona a cambiar su estilo de vida dejándole sitio al perro en su vida cotidiana.
Hay que cuidar de él, hay que sacarlo a pasear, hay que mantener el entrenamiento, hay que asearlo periódicamente, hay que procurar que siempre esté lo más sano posible, hay que llevarlo al veterinario y hay que darle la mejor comida, por lo que también ocasiona gastos. Pero, sobre todo, el amo simplemente ha de ocuparse de él.
Además, hay que tener en cuenta que el promedio de duración de vida de un perro es de aprox. 10 años, por lo que estas obligaciones también serán de unos 10 años.
Video Informativo Sobre Perros Especializados para la Epilepsia:

martes, 17 de mayo de 2016

FIBROMIALGIA (12 DE MAYO) :

¿Qué es?

La fibromialgia es una enfermedad reumatológica que se caracteriza por el dolor crónico generalizado durante más de tres meses. Normalmente el paciente localiza este dolor en el aparato locomotor.
Según el estudio Episer realizado por la Sociedad Española de Reumatología (SER) en el año 2000, se estima que en la población española la prevalencia de la fibromialgia es del 2,73 por ciento, siendo más frecuente en las mujeres que en los hombres.
Esta patología puede manifestarse a cualquier edad, no obstante, es mucho más prevalente en las edades medias de la vida y se considera la causa más frecuente de dolor musculo-esquelético.

Causas

Aunque se desconocen las causas que originan esta enfermedad, desde la SER explican que hoy en día se piensa que la fibromialgia se produce por una alteración de determinados neurotransmisores del sistema nervioso.
La sociedad señala que, cuando se produce el desequilibro de los neurotransmisores, se puede producir una serie de alteraciones que podrían explicar los síntomas de la patología. Así, el dolor generalizado se produce como consecuencia de una alteración en las vías de modulación del dolor.
Por estas causas, el dolor generalizado que relatan la mayoría de los pacientes, se origina porque en ellos hay una percepción anómala de los estímulos sensoriales y, por tanto, interpretan la presión, el calor, la vibración o cualquier otro estímulo como doloroso.

Síntomas

Según la SER, las manifestaciones clínicas más frecuentes son:
  • Dolor muscular: también conocido como mialgia, que aparece de forma crónica y puede prolongarse durante más de tres meses. Este dolor es difuso, inespecífico y afecta a muchas partes distintas del cuerpo. El dolor en la fibromialgia tiene algunas peculiaridades como alodinia (dolor por estímulos no dolorosos), hiperalgesia (dolor mayor de lo normal en relación al estímulo doloroso) y persistencia (está presente durante más tiempo de lo normal).
     
  • Fatiga y cansancio: Estos dos síntomas aparecen al realizar poco esfuerzo, o ninguno, y no siempre desaparecen al descasar.
     
  • Rigidez: Aunque la rigidez puede aparecer como un síntoma de otras enfermedades reumáticas, al igual que la fatiga y el cansancio, tiene una serie de peculiaridades que la diferencia de otras patologías como la artritis reumatoide, la artrosis o el lupus.

    En estos casos los pacientes pueden presentar entumecimiento, calambres en las piernas, sensación de hinchazón, agarrotamiento, contracturas musculares, movimientos involuntarios, temblor y sensación de bloqueo.
     
  • Trastornos del sueño: Las personas que tienen fibromialgia pueden manifestar problemas para conciliar el sueño, así como despertarse repetidamente durante la noche o que el sueño no sea reparador.
     
  • Deterioro cognitivo: Esta enfermedad puede dificultar que el paciente procese la información, la memorización o que se exprese verbalmente de forma adecuada.
     
  • La ansiedad y la depresión suelen estar vinculados con la enfermedad. Sin embargo, los especialistas no pueden determinar si se producen antes, como consecuencia de la enfermedad o aparece en el trascurso de la misma.
     
  • Por último, existen muchos síntomas relacionados con trastornos gastrointestinales, como el intestino irritable o la hernia de hiato, trastornos musco-esqueléticos, como el síndrome del túnel carpiano, metabólicos (hipotiroidismo) y autonómicos (mareos, vértigos, hipotensión, etcétera).
     
  • Por otro lado, estos síntomas pueden provocar que a menudo la fibromialgia se confunda con la polimialgia reumática, una patología que se caracteriza por dolor con impotencia funcional y rigidez. No obstante, a diferencia de la fibromialgia, la polimialgia reumática es una enfermedad inflamatoria que produce alteraciones en los análisis de sangre y tiene pruebas diagnósticas y tratamientos específicos.


Prevención

Dado que sólo se sospechan las posibles causas que originan la enfermedad, en la actualidad no existen medidas preventivas para mitigar su aparición.

Tipos

La fibromialgia no está dividida en tipos. Los especialistas han clasificado la patología en tipos para adaptar a cada paciente el tratamiento:
  • Tipo I: Pacientes sin ninguna enfermedad concomitante.
     
  • Tipo II: Pacientes con enfermedades reumáticas y autoinmunitarias.
     
  • Tipo III: Pacientes con grave alteración en la esfera psicopatológica.
     
  • Tipo IV: Pacientes simuladores.

Diagnóstico

El diagnóstico se realiza mediante la exploración clínica del paciente y por la existencia de diferentes síntomas, como dolor, rigidez o trastornos del sueño, sin que exista una explicación alternativa que justifique que se trata de otra enfermedad.
Tal y como indican desde la SER, el resultado del examen físico general suele resultar normal y en la actualidad no hay ninguna prueba de imagen o laboratorio que confirme el diagnóstico, aunque los análisis pueden ayudar a descartar otras enfermedades como el lupus, el hipotiroidismo o la artritis reumatoide.
El diagnóstico diferenciador suele confirmarse cuando en la exploración los especialistas detectan un conjunto de 18 puntos, denominados puntos dolorosos a la presión, que se localizan en diversas áreas musculares del cuerpo, fundamentalmente alrededor del cuello, codo, rodillas y pelvis.

Tratamientos

Los tratamientos de la fibromialgia no son curativos, ya que se desconocen sus causas, por lo que van dirigidos a aliviar los síntomas de los pacientes.
Antes de comenzar el tratamiento los expertos deben asegurarse de que el diagnóstico es el correcto. A continuación, los especialistas procederán a explicarles a los pacientes en qué consiste la enfermedad y qué está pasando exactamente. Por último, deberán implicarlos en el abordaje y en las terapias mediante pautas vitales positivas, deporte y tratamiento farmacológico.
Tal y como indican desde la SER, el tratamiento tiene tres aspectos fundamentales:

Fármacos contra la fibromialgia:

El paciente puede seguir un tratamiento con analgésicos o anti-inflamatorios clásicos o bien incorporar medicamentos moduladores del dolor: antidepresivos y anticonvulsionantes principalmente. El objetivo es mejorar el sueño, la fatiga, la depresión, los espasmos musculares y el dolor. En los casos más graves, pueden combinarse varios de estos fármacos, bajo prescripción médica.
Deporte:

Los expertos recomiendan realizar ejercicio físico aeróbico de forma progresiva, gradual y constante. Enrique Hornilla, reumátologo de Clínica Universidad de Navarra, destaca la eficacia de los ejercicios en piscina y la hidroterapia.

Terapias psicológicas:

Este aspecto del tratamiento es fundamental para enseñar al paciente a afrontar de forma correcta la fibromialgia. En concreto, "las técnicas de meditación e incluso la hipnosis han demostrado que disminuyen el dolor", afirma Hornilla. 

Como afrontar el dolor por fibromialgia :



Tanto el deporte, como las terapias psicológicas suelen mejorar algunos síntomas, principalmente el dolor, la depresión, la autonomía y la calidad de vida del paciente.

Por otro lado, en los últimos meses se habla de la eficacia de la ozonoterapia en el tratamiento. Sin embargo, los expertos señalan que no hay estudios científicos que avalen su eficacia.

viernes, 6 de mayo de 2016

CELIACOS :



¿Qué es la Enfermedad Celíaca?

La enfermedad celíaca (EC) es un intolerancia permanente al gluten del trigo, cebada, centeno y probablemente avena que se presenta en individuos genéticamente predispuestos, caracterizada por una reacción inflamatoria, de base inmune, en la mucosa del intestino delgado que dificulta la absorción de macro y micronutrientes.

La prevalencia estimada en los europeos y sus descendientes es del 1%, siendo más frecuente en las mujeres con una proporción 2:1.

Un porcentaje importante de pacientes (75%) están sin diagnosticar debido, en su mayor parte, a que la EC durante años se ha relacionado, exclusivamente, con su forma clásica de presentación clínica. Sin embargo, el reconocimiento de otras formas atípicas de manifestarse, oligo y asintomáticas, combinados con la mayor y mejor utilización de las pruebas complementarias disponibles, ha permitido poner de manifiesto la existencia de diferentes tipos de EC: 
  • Síntomática: Los síntomas son muy diversos pero todos los pacientes mostrarán una serología, histología y test genéticos compatibles con la EC.
  • Subclínica: En este caso no existirán síntomas ni signos, aunque sí serán positivas el resto de las pruebas diagnósticas.
  • Latente: Son pacientes que en un momento determinado, consumiendo gluten, no tienen síntomas y la mucosa intestinal es normal. Existen dos variantes:
    • Tipo A: Fueron diagnosticados de EC en la infancia y se recuperaron por completo tras el inicio de la dieta sin gluten, permaneciendo en estado subclínico con dieta normal.
    • Tipo B: En este caso, con motivo de un estudio previo, se comprobó que la mucosa intestinal era normal, pero posteriormente desarrollarán la enfermedad.
  • Sintomatología de la Enfermedad Celiaca :

    Los síntomas más frecuentes son: pérdida de peso, pérdida de apetito, fatiga, náuseas, vómitos, diarrea, distensión abdominal, pérdida de masa muscular, retraso del crecimiento, alteraciones del carácter (irritabilidad, apatía, introversión, tristeza), dolores abdominales, meteorismo, anemia por déficit de hierro resistentes a tratamiento. Sin embargo, tanto en el niño como en el adulto, los síntomas pueden ser atípicos o estar ausentes, dificultando el diagnóstico

Diagnóstico de la Enfermedad Celiaca :

Mediante un examen clínico cuidadoso y una analítica de sangre, que incluya los marcadores serológicos de enfermedad celíaca
(anticuerpos antigliadina, antiendomisio y antitransglutaminasa tisular) se establece el diagnóstico de sospecha de la enfermedad.
El conocimiento reciente de diferentes formas clínicas de enfermedad celíaca
 (clásica, atípica, silente, latente, potencial, etc.),
ha venido a demostrar que no siempre se puede establecer un diagnóstico clínico o funcional de la enfermedad celíaca.
Por ello, para el diagnóstico de certeza de la enfermedad celíaca es imprescindible realizar una biopsia intestinal.
Dicha biopsia consiste en la extracción de una muestra de tejido del intestino delgado superior para ver si está o no dañado.
Para realizar esta prueba es necesario que no se haya retirado el gluten de la dieta.  

Tratamiento de la Enfermedad Celiaca :

Su tratamiento consiste en el seguimiento de una dieta estricta sin gluten durante toda la vida.
Esto conlleva una normalización clínica y funcional, así como la reparación de la lesión vellositaria.
El celíaco debe basar su dieta en alimentos naturales: legumbres, carnes, pescados, huevos, frutas, verduras, hortalizas
y cereales sin gluten: arroz y maíz. Deben evitarse, en la medida de lo posible, los alimentos elaborados y/o envasados,
ya que en estos es más difícil garantizar la ausencia de gluten.

La ingestión de pequeñas cantidades de gluten,
de una manera continuada, puede causar trastornos importantes y no deseables. 

Enfermedades Asociadas :

Suelen preceder a la EC, aunque también pueden manifestarse simultáneamente e incluso después de ella.
 Los pacientes que las padecen son considerados grupos de riesgo ya que su asociación se produce con una frecuencia superior a la esperada:  
  • Dermatitis herpetiforme.
  • Diabetes mellitus tipo I.
  • Déficit selectivo de IgA.
  • Síndrome de Down.
  • Enfermedad hepática.
  • Enfermedades de tiroides.
  • Intolerancia a la lactosa.

Complicaciones :

Aunque normalmente son trastornos evolutivos de la enfermedad ante la falta de diagnóstico precoz,
o en pacientes con escasa adherencia a la dieta sin gluten, a veces es la forma de presentarse en personas de más de 50 años:
Linfoma no-Hodgkin. El riesgo de desarrollar esta complicación es 2 veces superior a la población general, igualándose a
esta después de llevar a cabo una dieta exenta de gluten durante 5 años.
Carcinomas. Son de células escamosas a nivel orofaringeo y esofágico, o adenocarcinoma en intestino delgado o recto.

OSTEOPOROSIS:

¿Qué es?

La osteoporosis es una enfermedad sistémica esquelética que se caracteriza por una disminución de lamasa ósea y un deterioro de la microarquitectura de los huesos, lo que supone un aumento de la fragilidad de los huesos y del riesgo de sufrir fracturas.
Esta patología es asintomática y puede pasar desapercibida durante muchos años hasta que finalmente se manifiesta con una fractura.

Frecuencia :

Según los datos de la Sociedad Española de Reumatología (SER), se estima que la osteoporosis afecta a unos 75 millones de personas en Europa, Estados Unidos y Japón.
Esta patología es más frecuente en mujeres, aunque también pueden sufrirla los hombres, especialmente si tienen una edad avanzada.
En el caso de España, se estima que 2 millones de mujeres tienen osteoporosis. De hecho, la prevalencia en la población postmenopáusica es del 25 por ciento, es decir, 1 de cada 4 mujeres tiene esta enfermedad que ocasiona unas 25.000 fracturas al año.
“La repercusión socio-sanitaria de la osteoporosis es enorme y se mide en términos de incidencia de las fracturas. Aproximadamente 1 de cada 3 mujeres y 1 de cada 5 hombres mayores de 50 años sufrirán al menos una fractura osteoporótica en su vida restante”, señalan desde la SER.

Causas :

El origen de la osteoporosis debe buscarse en los factores que influyen en el desarrollo y la calidad del hueso. El riesgo de padecer osteoporosis vendrá determinado por el nivel máximo de masa ósea que se obtenga en la edad adulta y el descenso producido por la vejez. Además del envejecimiento, en su aparición intervienen factores genéticos y hereditarios. Las hijas de madres que tienen osteoporosis, por ejemplo, adquieren un volumen de masa ósea inferior que el de hijas de madres con huesos normales, y lo mismo sucede con gemelos univitelinos.
La desnutrición, la mala alimentación, el escaso ejercicio físico y la administración de algunosfármacos también pueden favorecer la aparición de la osteoporosis. Sin embargo, la menopausia es uno de los factores que más influye en su desarrollo en las mujeres, ya que la desaparición de la función ovárica provoca un aumento de la resorción ósea.

Síntomas :

Durante años se ha conocido a la osteoporosis como la epidemia silenciosa debido a que esta patologíano produce síntomas, aunque el dolor aparece cuando surge la fractura.
Los especialistas señalan que algunas fracturas vertebrales pueden pasar desapercibidas puesto que no se producen síntomas. En estos casos se pierde la oportunidad de frenar la pérdida de masa ósea y reducir el riesgo de nuevas fracturas.
Las fracturas más comunes en la osteoporosis son las del fémur proximal, humero, vértebras y antebrazo distal (muñeca).

Fractura vertebral :

En estos casos el paciente presenta un dolor agudo muy intenso que aparece cuando hace esfuerzos leves, como la carga moderada de peso, o un ligero traumatismo.
El paciente tendrá una contractura que le impedirá realizar maniobras de flexión y/rotación de la columna. La crisis suele durar de dos a tres semanas y la intensidad del dolor irá disminuyendo de forma progresiva en los tres meses siguientes; la remisión puede ser total o parcial.
“Ocasionalmente, una fractura vertebral puede aparecer sin que el paciente perciba ningún síntoma, o bien puede causar una molestia que no se a lo suficientemente intensa para demandar asistencia”, advierten desde la SER. “Algunos autores consideran que esta circunstancia se produce hasta en dos tercios de los casos. Se asume que la ausencia de dolor, o su baja intensidad es consecuencia de la instauración lenta del proceso”.
Otros síntomas de esta fractura es un dolor sordoprofundo y localizado en las fosas ilíacas y en los flancos, como consecuencia del roce de la arcada costal con la pelvis. Esta posibilidad ayuda a descartar las exploraciones para buscar la existencia de alguna patología intestinal o renal.

Fractura de cadera :

En este apartado están incluidas todas las fracturas que van desde la cabeza del fémur hasta aproximadamente 5 cm del troncanter menor.
Los especialistas consideran que las fracturas de cadera son indicativas de osteoporosis cuando se producen tras un traumatismo de baja energía, como una caía cuando la persona está de pie. Las fracturas de alta energía, como las que se producen tras un accidente de tráfico, no se consideran un síntoma de la osteoporosis.
Dentro de las fracturas de cadera existen dos tipos que presentan unas manifestaciones clínicas diferentes.
En el caso de las intracapsulares (fracturas de cuello femoral, cervicales, trascervicales o mediales) que no están desplazadas, el paciente presenta un dolor moderado en la región inguinal. Además, presentan movimientos de cadera algo limitados.
Si la fractura intracapsular está desplazada el paciente tendrá un dolor intenso e impotencia funcional muy acentuada.
El otro tipo posible de fractura de cadera son las extracapsulares (fracturas pertrocantéreas, troncantéreas y del macizo troncantéreo). En éstas el paciente puede sufrir un dolor muy intenso en el área de la cadera, así como impotencia funcional absoluta en el miembro inferior.

Fractura de antebrazo distal :

Abarca las fracturas de la extremidad distal del radio. Este tipo de fracturas asociadas a la osteoporosis se asocia a una densidad mineral ósea baja y la presencia de un traumatismo de baja intensidad, como una caída sobre la mano.
La sospecha de osteoporosis debe aparecer si tras la caída el paciente siente dolor en la región de la muñeca unido a la impotencia funcional.

Prevención :

La prevención de la osteoporosis es fundamental para evitar el avance de la patología. Estas son algunas recomendaciones para conservar y aumentar la densidad ósea:
  • Mantener un consumo adecuado de calcio.
  • Practicar ejercicios físicos en los que el paciente no tenga que soportar peso corporal. Algunos estudios recientes han demostrado que los ejercicios en los que es necesario que los músculos muevan los huesos mantienen e incluso pueden aumentar la densidad ósea. Uno de los más recomendables en este sentido es el body pump.  
  • Seguir un tratamiento farmacológico, si lo prescribe el médico.

Tipos :

Existen distintos tipos de osteoporosis:

  • Osteoporosis posmenopáusica: la causa principal es la falta de estrógenos. En general, los síntomas aparecen en mujeres de 51 a 75 años de edad, aunque pueden empezar antes o después de esas edades.
  • Osteoporosis senil: resultado de una deficiencia de calcio relacionada con la edad y de un desequilibrio entre la velocidad de degradación y de regeneración ósea. Afecta, por lo general, a mayores de 70 años y es dos veces más frecuente en las mujeres que en los varones.
  • Osteoporosis secundaria: Puede ser consecuencia de ciertas enfermedades, como la insuficiencia renal crónica y ciertos trastornos hormonales, o de la administración de ciertos fármacos, como corticoesteroides, barbitúricos, anticonvulsivantes y cantidades excesivas de hormona tiroidea.

Diagnóstico :

Dado que en la actualidad hay muchas lagunas de conocimiento sobre la enfermedad, la Sociedad Española de Reumatología señala que es difícil establecer unos criterios diagnósticos claros y contundentes que abarquen, además, el riesgo de fractura.
En la actualidad, la densitometría ósea es la mejor técnica que existe para medir la masa ósea, aunque los especialistas señalan que hay excepciones, ya que la prueba indica la densidad mineral ósea del paciente, y éste es otro de los factores de riesgo de la osteoporosis.
“En base a los conocimientos actuales, el abordaje diagnóstico debe realizarse de manera individual valorando la edad y otros factores de riesgo”, señalan desde la SER, quienes indican que factores de riesgo como el consumo de tabaco y alcohol, el bajo peso, los antecedentes familiares de fracturas osteoporóticas, entre otras, permiten identificar a las personas con riesgo de desarrollar la patología. Por lo que, la base fundamental del diagnóstico se basa en la sospecha clínica.

Tratamientos :

La selección del tratamiento dependerá de las características del paciente. Los expertos recuerdan que para que sea eficaz debe seguirse de forma constante durante varios años.
Los fármacos que se emplean en la actualidad para combatir la osteoporosis consiguen detener la resorción ósea y evitar la pérdida del mineral. Son los llamados inhibidores de la resorción entre los que se encuentran, los estrógenos, las calcitoninas, los bisfosfonatos (etidronato, alendronato y risedronato), los moduladores selectivos de los receptores estrogénicos (raloxifeno) e incluso las estatinas, unos fármacos que inicialmente se empleaban para combatir el colesterol.
Aunque el tratamiento farmacológico es muy importante existen otras medidas encaminadas a corregir deficiencias nutricionales y mejorar el estilo de vida que pueden evitar caídas y minimizar la intensidad del impacto de la enfermedad.

Deficiencias nutricionales :

Según la SER, lo más importante es que el paciente tome las cantidades necesarias de calcio y vitamina D.
Respecto al calcio, al ser un nutriente, la mejor forma de ingerirlo es con la comida. La mayor parte del calcio se obtiene con la leche y los derivados lácteos.
El contenido de vitamina D de los alimentos es muy bajo, a excepción de algunos pescados grasos, por lo que la mejor forma de adquirir esta vitamina es a través de tomar el sol de forma prudente.
Los pacientes de edad avanzada no suelen exponerse al sol por lo que en muchas ocasiones deberán tomar suplementos de vitamina D para asegurarse de que cumplen los requerimientos diarios.

Otros elementos nutricionales :

Además de vigilar la ingesta de calcio y vitamina D, el paciente debe asegurarse de que ingiera la proporción adecuada de los nutrientes básicos, vitaminas y oligoelementos, como el magnesio. “Debenevitar los suplementos de vitamina A, ya que se ha demostrado que aumentan el riesgo de fractura”, añaden.
Respecto a las dietas hiperproteicas y las ricas en sodio y fósforo, en la actualidad existe controversia sobre si deben evitarse o no ya que éstas aumentan la excreción urinaria de calcio por una reabsorción tubular.

Modificación de estilos de vida :

Los expertos recomiendan evitar la inmovilidad y seguir pautas fisioterápicas que limiten la deformidad y el dolor, así como abstenerse de fumar e ingerir grandes cantidades de alcohol.

Ejercicio físico :

Realizar deporte aumenta la masa ósea durante el crecimiento de los niños y adolescentes y, además, puede ayudar a reducir la pérdida en las personas de edad avanzada.
También tiene otros beneficios: aumenta la flexibilidad, la coordinación y la fuerza muscular, lo que ayuda a reducir el riesgo de caídas.
Los especialistas indican que el ejercicio debe adaptarse a las circunstancias del paciente y recomiendanrealizar un paseo diario para preservar los patrones motores del enfermo.

Riesgo de caída :

Existen algunos factores modificables que propician las caídas de los ancianos y que se pueden modificar para reducir el riesgo, como el consumo de sedantes. Estas sustancias aumentan la posibilidad de que sucedan las caídas y aparezcan las fracturas.
Otros fármacos como los antihipertensivos, los barbitúricos y los hipoglucemiantes también se han asociado al aumento de riesgo de caídas.