martes, 31 de mayo de 2016

Día Mundial Sin Tabaco.Consecuencias del Tabaco:

Los efectos del tabaco sobre la salud y la calidad de vida aún se infravaloran demasiado a menudo y deben ser recordados para concienciar a los fumadores de los riesgos que corren y de los peligros que generan en las personas de su entorno. 

Los efectos del tabaco se ejercen disimuladamente en la mayoría de los órganos, mes tras mes, año tras año... 

Las personas que fuman algunos cigarrillos al día no están exentas de las consecuencias nefastas para su salud. No existen los "pequeños fumadores": es la duración del consumo lo que es uno de los principales factores de riesgo. Las personas que fuman de 5 a 10 cigarrillos al día durante más de 20 años tienen el mismo riesgo.

Cifras

El tabaco incrementa los riesgos de desarrollar un cáncer. El tabaco es el primer factor de riesgo del cáncer. El humo y los productos cancerígenos provenientes de la combustión se depositan en gran parte en los órganos, por medio de la respiración o de la saliva. 

El aparato digestivo, la vejiga, los pulmones, la lengua y la garganta se ven particularmente afectados. El 50% de los cánceres de vejiga están relacionados con el tabaco. Un cáncer sobre tres está provocado por el tabaquismo

Más del 85% de los casos de cáncer de pulmón están relacionados con el tabaquismo activo y el 5% con el tabaquismo pasivo. En los fumadores, la intensidad del riesgo depende principalmente del número de años de exposición, pero también del número de cigarrillos fumados y de la intensidad de la inhalación. 

El tabaco rubio afecta más profundamente a las pequeñas vías aéreas provocando una forma de cáncer más severa. 
Dejar de fumar disminuye los riesgos de padecer un cáncer de pulmón. Pero parece que este riesgo se prolonga después de dejarlo y sigue siendo superior respecto a las personas que nunca han fumado.

Cancerólogos y tabacólogos aconsejar a los exfumadores vigilar "sus pulmones" durante al menos los dos años posteriores a dejar de fumar. Incluso se recomienda realizar un escáner dos veces al año durante los dos años posteriores a haber dejado el tabaco.

Enfermedades cardiovasculares

El tabaquismo es uno de los principales factores de riesgo de las enfermedades cardiovasculares:infarto de miocardiohipertensión arterialarteritis de los miembros inferiores, accidente vascularimpotencia y trombosis se agravan en los fumadores. 

El tabaquismo favorece la formación de la placas de ateroma que se depositan en las arterias, obstruyéndolas parcialmente y a veces totalmente. 

Este estrechamiento puede provocar un dolor de pecho, que llamamos angina de pecho, que puede evolucionar hacia un infarto si la arteria que irriga el músculo cardíaco está completamente obstruída. 

Antes de los 45 años, el 80% de las víctimas de infarto son fumadoras. El tabaco puede ocasionar unos dolores en las piernas que aparecen con el esfuerzo, lo llamamos la arteritis de los miembros inferiores. 

También se pueden observar algunos trastornos cerebrales: accidente vascular cerebral,hemiplejia y a veces incluso muerte. Una impotencia causada por la obstrucción de las arterias que irrigan el pene con una placa de ateroma.
  • Puede aparecer una trombosis venosa, es decir una obstrucción de las venas por un coágulo sanguíneo: el riesgo de trombosis venosa se multiplica por 40 en las mujeres de más de 40 años que toman la píldora. .

El riesgo de trombosis no es proporcional a la cantidad de cigarrillos fumados.

Alergias

El tabaco aumenta el riesgo de rinitis y de conjuntivitis alérgica a causa de su papel irritante. 

Agrava y desencadena manifestaciones alérgicas. De hecho los alérgicos a menudo sienten más molestias ante los fumadores. 

El tabaco no provoca alergias, salvo excepcionalmente en algunas personas que trabajan en manufacturas de tabaco, pero se comporta como un amplificador potente de las reacciones alérgicas. 

Asma y bronquitis crónica

El tabaquismo es la primera causa de las enfermedades del aparato respiratorio tales como la bronquitis crónica y el asma. 

El alquitrán proveniente del humo del cigarrillo altera los pequeños cilios de las paredes de las vías respiratorias. 

Asma

El tabaco juega un papel de cofactor en el desencadenamiento de una crisis de asma. Agrava la frecuencia, el ritmo y la intensidad de las crisis de asma. 

Muchos asmáticos se sienten más molestos cuando están rodeados de fumadores. 

Bronquitis crónica

La bronquitis crónica está básicamente relacionada con el tabaquismo. 

Provoca: dificultad para respirar con esfuerzos cada vez menos importantes en el caso de que la enfermedad se agrave, tos que aparece principalmente por las mañanas, episodios de bronquitis de repetición... Es la responsable de más de 2,5 millones de muertos cada año en el mundo. 

Efectos del tabaco en la piel

El tabaco es responsable de:
  • la aparición de arrugas debidas una degradación de las fibras elásticas.
  • una tez menos resplandeciente, cerosa, un poco grisácea y rápidamente reversible tras dejar de fumar.
  • un aliento desagradable.
  • el amarilleo de los dientes
  • una peor cicatrización

Problemas ORL

Las infecciones ORL relacionadas con la nariz, la garganta y los oídos son más frecuentes en los fumadores. Los fumadores presentan más anginasrinofaringitislaringitis y otitis. La voz ronca tan típica de un "gran fumador" es identificable en los grandes fumadores. 

Alergias al tabaco

Las alergias al tabaco son excepcionales, pueden aparecer en las personas que trabajan en las manufacturas de tabaco.


EFECTOS Y RIESGOS DEL CONSUMO DE CANNABIS


El cannabis es una planta con cuya resina, hojas y flores se elaboran las sustancias psicoactivas más conocidas (hachís y marihuana) y más utilizadas entre las drogas ilegales.
Su consumo, como el de la mayoría de las drogas de origen botánico, ha acompañado a la humanidad desde tiempos inmemoriales, siendo usada con fines religiosos, medicinales y lúdicos. También se ha utilizado tradicionalmente para la elaboración de fibras textiles.
Con el avance del cristianismo, su uso quedó restringido a determinadas zonas de Asia y África. En Europa fue redescubierto para uso fundamentalmente “lúdico” por parte de escritores y artistas como Baudelaire o Delacroix, integrantes del denominado Club des haschisciens.
Junto con los alucinógenos, los derivados del cannabis fueron la droga de elección del “movimiento hippy” de los años sesenta y, en general, de los movimientos denominados contraculturales y psicodélicos.
La planta es conocida en botánica como Cannabis sativa, y sus efectos psicoactivos son debidos a uno de sus principios activos: el tetrahidrocannabinol, cuyas siglas son THC.
Sus derivados más consumidos actualmente son el hachís y la marihuana. En España se consume principalmente hachís, procedente en su mayoría de los cultivos del norte de Marruecos, del valle de Retama, en la región del Rif.
El hachís se elabora a partir de la resina almacenada en las flores de la planta hembra, prensada hasta formar una pasta compacta de color marrón cuyo aspecto recuerda al chocolate. Su concentración de THC es superior a la de la marihuana, por lo que su toxicidad potencial es mayor.
La marihuana se elabora a partir de la trituración de flores, hojas y tallos secos. Ambos preparados se consumen fumados en un cigarrillo liado con tabaco.
En los últimos tiempos se ha generado cierta confusión en torno al uso terapéutico de los derivados del cananbis. Sin embargo, nada tiene que ver la investigación médica y uso terapéutico con los consumos “recreativos” de hachís y marihuana que tantos problemas físicos, psicológicos y sociales generan según las más recientes investigaciones.
Al consumirse fumado, es fácilmente absorbido por los pulmones, por lo que llega al cerebro con rapidez. En pocos minutos empiezan a manifestarse sus efectos, que pueden durar entre 2 y 3 horas. Inevitablemente, se entremezclan reacciones buscadas por el consumidor con respuestas indeseadas.
Los efectos psicológicos más frecuentes son:
    • Relajación
    • Desinhibición
    • Hilaridad
    • Sensación de lentitud en el paso del tiempo
    • Somnolencia
    • Alteraciones sensoriales
    • Dificultad en el ejercicio de funciones complejas: expresarse con claridad, memoria inmediata, capacidad de concentración, procesos de aprendizaje…
Tras el consumo de cannabis pueden darse diversas reacciones orgánicas, las más frecuentes son las siguientes:
    • Aumento del apetito
    • Sequedad de la boca
    • Ojos brillantes y enrojecidos
    • Taquicardia
    • Sudoración
    • Somnolencia
    • Descoordinación de movimientos
Los riesgos asociados al consumo de derivados de cananbis se explican tanto por las peculiaridades de su principal principio activo, el TCH, como por el hecho de que se consuma habitualmente fumado.
El TCH es particularmente soluble en aceite, por lo que tiende a concentrarse en los tejidos grasos del organismo, como es el caso del cerebro. Tiene una vida media de una semana, por lo que a los siete días de su consumo aún se mantiene sin eliminar el 50% del principio activo, favoreciendo su acumulación cuando el consumo es regular. Como consecuencia de este proceso existen algunos riesgos a considerar:
    • El consumo diario de hachís puede ralentizar el funcionamiento psicológico del usuario, entorpeciendo sus funciones superiores relacionadas con el aprendizaje, la concentración y la memoria.
    • Otro tanto cabe decir de la ejecución de tareas complejas que requieran lucidez mental y coordinación psicomotora, como pueden ser conducir un vehículo a motor o, tomar decisiones.
    • Pueden darse reacciones agudas de pánico y ansiedad.
    • En personas predispuestas, puede favorecer el desencadenamiento de trastornos psiquiátricos de tipo esquizofrénico.
En el plano orgánico, en primer lugar, hay que tener en cuenta que los derivados del cannabis se consumen fumados (con una pauta de inhalación profunda, sin filtro, con retención pulmonar del humo y apurando el cigarrillo al máximo), por lo que su uso habitual puede reforzar los riesgos asociados al consumo de tabaco, favoreciendo la aparición de alteraciones de diversa naturaleza. Entre las principales consecuencias de su uso, hay que citar:
    • Respiratorias: tos crónica y bronquitis en consumidores habituales de dosis elevadas.
    • Cardiovasculares: empeoramiento de síntomas en personas que padezcan hipertensión o insuficiencia cardiaca.
    • Sistema endocrino: altera las hormonas responsables del sistema reproductor y de la maduración sexual.
    • Sistema inmunitario: el uso crónico del cananbis reduce la actividad de este sistema.
    • Los riesgos derivados del consumo de las diversas drogas no pueden aislarse del modo en que son habitualmente consumidas. En el caso del hachís, la pauta más frecuente es su consumo combinado con alcohol, con lo que los efectos se multiplican, pudiendo favorecer la aparición de lipotimias.
El cannabis sigue siendo la droga ilegal más consumida en España y en el conjunto de los países de la Unión Europea. El 19.5% de la población española de entre 15 y 65 años lo ha probado en alguna ocasión. Un porcentaje que sube a casi uno de cada tres (28,2%) si nos centramos en la banda de 15-29 años.
Del total de la población, el 4,2% lo han consumido durante el último mes, en lo que podríamos llamar un consumo regular. Una pauta seguida por el 8,6% de los jóvenes de 15-29 años.
Aunque, en general, en el consumo de drogas ilegales la proporción de hombres suele ser superior a la de mujeres, en el caso del cannabis esa diferencia se va acortando. De hecho, en la banda de 15-17 años, el porcentaje de quienes lo han probado es superior entre las chicas (21,6%) que entre los chicos (21,1%). A estas edades, el consumo más o menos regular (último mes) se iguala entre chicas (7,8%) y chicos (8%). Respecto a años anteriores, esta pauta de consumo desciende entre los chicos y aumenta entre las chicas.
El mayor consumo regular se da en la banda de edad de 20-24 años, con un 11,5% del total (14,7% de los chicos y 8,2%  de las chicas). Consumen hachís habitualmente (1-2 días por semana) 280.000 personas, con un descenso de los chicos en los últimos años y un aumento de las chicas. El consumo diario se ha reducido, a pesar de haber aumentado entre las chicas.
Más de un 5% de las personas en tratamiento por problemas relacionados con el consumo de drogas lo fueron por su consumo de derivados del cananbis.
Como ocurre con las demás drogas, el consumo de cananbis “en lugares, vías, establecimientos o transportes públicos, así como la tenencia ilícita, aunque no estuviera destinada al tráfico, está contemplado por la Ley sobre Protección de la Seguridad Ciudadana como “infracción grave”. Puede, por tal consideración, ser sancionado con multa de entre 300 y 36.000 euros.
Se prevé la posibilidad de suspender las sanciones “si el infractor se somete a un tratamiento de deshabituación en un centro o servicio debidamente acreditado, en la forma y por el tiempo que reglamentariamente se determine”.
El Código Penal español no hace referencia al consumo de drogas, ni público ni privado. Contempla únicamente aquellas conductas relacionadas con la comercialización de las drogas y con la seguridad vial.
En interpretación del Código Penal, los tribunales de justicia no consideran el cananbis dentro de las “drogas que causan grave daño a la salud”. Por tal motivo, la pena mínima para quienes lo cultiven, elaboren, trafiquen, promuevan, favorezcan o faciliten su consumo, o lo posean con tales fines, será de uno a tres años de prisión, y la multa “del tanto al duplo” del valor de la droga.
Respecto a la conducción de vehículos a motor, el Código Penal establece una pena de arresto de ocho a doce fines de semana o multa de tres a ocho meses, así como privación del derecho a conducir de uno a cuatro años, para quien conduzca un vehículo a motor o ciclomotor bajo la influencia de cualquier tipo de droga.




viernes, 27 de mayo de 2016

MELANOMA :

¿Qué es?

El melanoma es un tipo de cáncer de piel que aparece cuando las células llamadas melanocitos se convierten en malignas. Estas células elaboran un pigmento llamado melanina, responsable del color de la piel, del pelo y del iris de los ojos. La melanina, por su parte, funciona como un fotoprotector evitando que la radiación solar dañe las estructuras o los tejidos del cuerpo. Cuando la piel se expone al sollos melanocitos producen más melanina como defensa contra la acción de los rayos ultravioleta (UV). Los lunares o pecas aparecen cuando los melanocitos crecen en grupo.
Una persona suele tener entre 10 y 40 y, científicamente, se llaman nevus. Estos se clasifican en dos grupos: nevus congénitos, que pueden ser de nacimiento o aparecer con los años; y nevus adquiridos, que se desarrollan a partir del año de nacimiento y pueden ser típicos o atípicos. Los melanocitos se multiplican y en ocasiones se extienden a otras partes del organismo.
Las metástasis se inician cuando un grupo pequeño de células del tumor primitivo es transportado a otra zona y se detiene en un órgano donde crece y produce un tumor semejante al original. Para despejar las posibles dudas sobre la naturaleza maligna del tumor se utiliza la biopsia, que consiste en la extracción de una muestra del tejido tumoral para analizarlo. De esta manera se puede confirmar el diagnóstico y establecer un tratamiento adecuado.

Causas :

Aunque son diversos los factores que lo provocan, parece ser determinante haber tomado en excesoel sol durante la infancia, si bien puede aparecer en personas de todas las edades. Se localiza en todo el cuerpo, y se manifiesta por nuevos lunares o pecas que cambian de tamaño y aspecto. Hay una serie de factores que aumentan el riesgo de padecer un melanoma, y éstos determinan que existan grupos de personas con mayor probabilidad de desarrollarlo. Entre ellos cabe destacar:
  • Tener la piel o el pelo claros.
  • Presencia de nevus atípicos.
  • Presencia de nevus en una cantidad superior a 40.
  • Presencia de nevus congénitos.
  • Tener antecedentes familiares de nevus atípicos, de melanoma o de ambas cosas.
  • Haber sufrido una o más quemaduras severas por el sol, especialmente si se han producido en la infancia, pues el efecto de la irradiación solar es acumulativo.
  • Haber estado expuesto muchas horas a rayos ultravioleta (sol, UVB, UVA) aunque tenga la piel totalmente bronceada.

Síntomas :

  • Aunque el melanoma puede aparecer a cualquier edad y cada vez se diagnostica más en jóvenes, la mayor frecuencia se da entre los 40 y 50 años, lo cual es común a los distintos cánceres de piel.
     
  • En cuanto al sexo, el melanoma se da con más frecuencia en mujeres que en hombres, aunque generalmente tiene un mejor pronóstico que para los hombres.
     
  • Las personas rubias, pelirrojas y con los ojos claros tienen más posibilidades de tener un melanoma. Las personas de raza blanca también cuentan con más posibilidades que las de tez oscura.
     
  • Las profesiones realizadas a la intemperie y los deportes al aire libre también son un factor de riesgo.
     
  • Las personas con una piel muy sensible que siempre se queman y nunca se broncean en su primera exposición constituyen un grupo de riesgo.
     
  • Las personas que en algún momento de su vida se han visto afectadas por un melanoma corren elriesgo de recaer o de desarrollar nuevos melanomas. Por este motivo es muy importante el seguimiento médico y el mantenimiento de medidas de prevención.
     
  • Las personas en situación de inmunodepresión (leucemia, linfomas, trasplante de órganos, sida, etcétera) tienen mayor riesgo de desarrollar un melanoma.

Prevención :

El sol constituye el principal factor de riesgo para desarrollar un melanoma, por lo que es recomendable tomar una serie de medidas básicas a la hora de exponerse a los rayos solares. Las personas con melanoma deben seguir con especial atención las normas generales para protegerse de la radiación, ya que corren un mayor riesgo de desarrollar nuevos tumores. Para proteger la piel, conviene tener en cuenta los siguientes consejos:
  • Aplíquese el protector solar antes de la exposición: Se debe aplicar el protector solar antes de la exposición al sol y renovar frecuentemente su aplicación, sobre todo, si se está en la playa o en la piscina, después de cada baño.
     
  • Evite las horas de mayor intensidad: La exposición al sol debe ser progresiva y se debe evitar entre las 12h y las 16h.
     
  • Proteja a los niños: No exponga a insolación directa a los niños menores de tres años y en las horas de débil insolación protéjales con un fotoprotector de alta protección a fin de preservar el mayor tiempo posible su capital solar. Hay que tener en cuenta que la piel conserva la memoria de todas las radiaciones recibidas durante la infancia. Cuanto más importante ha sido la dosis de radiación, mayor es el riesgo de aparición de cánceres en la edad adulta.
     
  • Utilice protección en actividades al aire libre: Las actividades al aire libre también pueden provocar quemaduras. Utilice protección solar en paseos tanto andando como en bicicleta, cuando realice deporte o se encuentre en jardines o terrazas, etcétera.
     
  • No baje la guardia ante factores que aminoren la sensación de calor: No se fíe de las circunstancias que comportan un riesgo suplementario o una falsa seguridad: altitud, nubosidad, superficies reflectoras (nieve, arena, hierba, agua), viento fresco, etcétera.
     
  • Protéjase con gafas de sol, gorra y ropa seca: Utilice gorra y gafas de sol con cristales homologados capaces de filtrar los rayos UVA y UVB. A los niños, además, protéjalos con una camiseta seca y opaca: una camiseta mojada deja pasar los rayos UV.
     
  • Séquese bien después de cada baño: El efecto lupa de las gotas de agua favorece las quemaduras solares y disminuye la eficacia de los protectores solares aunque estos sean resistentes al agua.
     
  • Beba agua en abundancia y frecuentemente: El sol deshidrata el organismo. Vigile en especial  a las personas mayores, cuya sensación de sed está atenuada, y a los niños, cuya necesidad de agua es importante y sus centros de termorregulación todavía inmaduros.
     
  • Evite las sesiones bronceadoras con lámparas de rayos UVA: Contribuyen a la aparición de cánceres cutáneos y aceleran el envejecimiento de la piel.
     
  • Revise sus pecas y lunares: Si advierte la aparición de una nueva peca o lunar, o que alguno de los que ya tiene cambia de forma, tamaño o color consulte a su dermatólogo.

¿Tipos?

El melanoma, que presenta formas, volúmenes y colores variables, puede desarrollarse en cualquier superficie de la piel. En los hombres aparece generalmente en el tronco, desde la espalda hasta la cadera, en la cabeza o en el cuello. En cambio, en las mujeres se desarrolla principalmente en las piernas o en el tronco. No se deben excluir otras partes del cuerpo, ya que también puede desarrollarse debajo de las uñas, en las palmas de las manos o en las plantas de los pies. Es importante recordar que ésta no es una enfermedad contagiosa, por lo que no existe ningún riesgo derivado del contacto con personas que la sufren. Existen varios tipos de melanoma:
  • Lentigo maligno:

Afecta a las áreas de la piel que se han visto expuestas durante largo tiempo al sol. Se localiza en la cara, la cabeza y el cuello, y en algunos casos en el dorso de la mano y las piernas y se presenta entre los 60 y 70 años. Al inicio se percibe una mancha de bordes mal delimitados. Con el tiempo la mancha se extiende y modifica hasta formar un nódulo. Si desaparece, vuelve a presentarse en otras áreas. El color puede ser variable, con áreas de distintas tonalidades de marrón, pero también pueden ser rojas o negras.
  • De extensión superficial:

Aparece en cualquier zona de la piel, aunque en los hombres se localiza más en el tronco, y en las mujeres, más en las piernas. Es el más frecuente entre la población blanca: constituye cerca del 70 por ciento de todos los melanomas y aparece entre los 40 y 50 años. Es una mancha superficial de bordes bien delimitados. Su crecimiento es relativamente lento, provocando una lesión que puede durar de uno a varios años. Aparecen uno o varios. Su color es intenso pero muy variable: marrón, gris, negro o rosa. La forma del borde es irregular.
  • Acral:

Afecta a las plantas de los pies y, en menor grado, a las palmas de las manos, los dedos, los genitales y la boca. Constituye el 10 por ciento de los melanomas entre la población blanca y el 50 por ciento entre la negra u oriental y puede aparecer a cualquier edad. Sobre la mancha inicial aparece un tumor a los pocos meses y las lesiones son muy variables. Tiene los bordes más dispersos, pero los colores son parecidos a los del melanoma de extensión superficial.
  • Nodular:

Se localiza en cualquier zona de la piel, aunque por lo general se sitúa en la cabeza y el tronco. Es más frecuente en los hombres que en las mujeres y se desarrolla entre los 50 y 60 años. Es el segundo tipo de melanoma más frecuente, contabilizando del 10 al 15 por ciento de todos los casos. El tumor crece rápidamente sin apreciarse una mancha. Su aspecto es el de una lesión en forma de nódulo tumoral. El color es variable: negro, azulado, marrón, rojizo. Sangra a menudo y está elevado sobre la piel.
  • De mucosas:

Suelen aparecer en la mucosa genital, oral, en el tubo digestivo o en la conjuntiva ocular. Se desarrollan de forma muy parecida a los melanomas de extensión superficial.
  • Desmoplásico:

Es muy poco común y se presenta en principio como una lesión. Se acaba desarrollando como un tumor con gran capacidad de infiltración local y desarrollo de metástasis.
  • Ocular:

No guarda relación con la exposición solar y afecta a varias partes del ojo como las coroides, el cuerpo ciliar o el iris. Es muy poco común pero tiene una alta tasa de mortalidad debido a la facilidad que tiene para diseminarse.

Diagnóstico:

Para determinar el estadio en el que se encuentra el melanoma se llevan a cabo las siguientes pruebas, con la intención de realizar posteriormente el tratamiento adecuado:
  • Exploración física.
     
  • Mapeo de ganglios linfáticos y biopsia del ganglio linfático centinela: se inyecta una sustancia radiactiva en el ganglio linfático centinela (el primero en aparecer) y posteriormente se extrae y se estudia su tejido en busca de células cancerosas.
     
  • TC (tomografía computarizada): se toman imágenes del interior del cuerpo.
     
  • Exploración con PET (tomografía por emisión de positrones): sirve para detectar células de tumores malignos inyectando glucosa radiactiva.
     
  • Imágenes por resonancia magnética con gandolino (RM): mediante un imán y ondas de radio se crean imágenes de partes del cuerpo internas como el cerebro. El gandolino es una sustancia de contraste que hace que las células sean más visibles.
     
  • Análisis de sangre.
Cuando se sospecha la presencia de un melanoma, se realiza una biopsia (extracción de una muestra de tejido y examen al microscopio). Los tumores pequeños se extirpan enteramente, pero cuando son grandes se obtiene sólo una pequeña porción. En cualquier caso, un anatomopatólogo examina el tejido al microscopio para determinar si el tumor corresponde a un melanoma.
Según la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), el sistema ABCD es también una guía útil para identificar manchas en la piel que deberían ser consultadas por el médico:
  • A. Asimetría: Las lesiones de melanoma suelen ser de forma irregular (asimétrica); los lunares benignos -no cancerosos- suelen ser redondeados (simétricos).
     
  • B. Borde: Estas afecciones tienen a menudo bordes desiguales o irregulares (mellados o con muescas); los lunares benignos tienen bordes lisos.
     
  • C. Color: Las lesiones presentan muchas sombras de marrón o negro; en los lunares benignos se aprecia una única mancha marrón.
     
  • D. Diámetro: Normalmente tienen más de 6 milímetros de diámetro. Los lunares que no son peligrosos suelen medir menos.

Tratamientos:

El tratamiento del melanoma depende del tipo y del estadio del tumor, así como de otros factores como el estado de salud y la edad del paciente. Existen cuatro tipos de tratamiento que pueden utilizarse de forma combinada:
  • Cirugía: Es el tratamiento más común y consiste en la total extirpación del tumor junto a una parte del tejido sano que hay a su alrededor. De esta manera se evita que el cáncer se reproduzca en el caso de que haya invadido otras zonas cercanas. La cantidad de tejido extirpado depende de la profundidad y el grosor del melanoma.
     
  • Quimioterapia: Consiste en la administración de fármacos anticancerígenos. Pueden combinarse varios fármacos para incrementar su eficacia, e incluso aplicarse localmente. Este tratamiento es de gran utilidad cuando el melanoma se ha extendido desde el lugar de origen a otras partes del cuerpo.
     
  • Inmunoterapia: También llamada bioterapia o terapia biológica, consiste en aumentar las defensas naturales del cuerpo ante la enfermedad. De esta manera el sistema inmunitario de las personas afectadas se fortalece. Las sustancias más utilizadas son los interferones, sustancias naturales derivadas de los leucocitos que el propio cuerpo produce en pequeñas cantidades como reacción a ciertos estímulos (virus, toxinas, etc.). La más empleada es el interferón-alfa, que ha demostrado ser muy eficaz en los melanomas con alto riesgo de recaída.
     
  • Radioterapia: Se trata del uso de radiación de alta intensidad para destruir las células cancerígenas y detener su crecimiento. El tratamiento es local, lo cual significa que sólo afecta a las células de una zona determinada. En el caso del melanoma, únicamente se utiliza para tratar metástasis en los huesos o en el cerebro.

Otros datos:

Pronóstico:

El estadio en el que se encuentra el melanoma es directamente proporcional a las probabilidades de supervivencia del paciente. Si el melanoma se encuentra en estadio I y no ha superado los 4 milímetros de espesor, el paciente cuenta con una probabilidad del 95 por ciento de sobrevivir en los 10 años siguientes. Sin embargo, esta probabilidad va bajando conforme el espesor se va haciendo mayor.
En caso de que el melanoma haya llegado a un estadio III y haya afectado a los ganglios linfáticos la probabilidad de supervivencia se estima en un 45 por ciento para los cinco años posteriores. A mayor número de ganglios afectados, también se reducen las posibilidades de supervivencia.
En estadio IV, la probabilidad de supervivencia a cinco años es sólo del cinco por ciento.
El melanoma puede evolucionar a melanoma metastásico.

Estadio del melanoma:

Dependiendo del grosor del tumor y del grado de diseminado del melanoma se diferencian los siguientes estadios:
  • Estadio 0: las células anormales se encuentran en la capa externa de la piel, sin invadir otros tejidos.
  • Estadio I: el tumor mide hasta 2 milímetros y no afecta a los ganglios linfáticos
  • Estadio II: el tumor mide más de 2 milímetros y no afecta a los ganglios linfáticos.
  • Estadio III: el tumor ya afecta a los ganglios linfáticos. Pueden aparecer tumores satélites alrededor de la lesión principal.
  • Estadio IV: el tumor afecta a otros órganos.

Incidencia :

En la actualidad se detectan cerca de 200.000 casos de melanoma al año en todo el mundo, de los cualesel 90 por ciento tiene cura con un diagnóstico precoz, según los datos de la Asociación Española Contra el Cáncer y la Academia Española de Dermatología y Venereología. El melanoma es el noveno cáncer más común en Europa y afecta más a las mujeres que a los hombres.
Un estudio reciente sobre los hábitos del sol, realizado por Ipsos y Laboratorios La Roche-Posay en 23 países, ha revelado que España se encuentra ligeramente por encima de la media en el uso de protección solar. A pesar de que el 94 por ciento de los españoles sabe que exponerse al sol puede causar problemas en su salud, solamente un 22 por ciento se protege todos los días del año, frente al 18 por ciento en el resto del mundo. Según dicho estudio, el 88 por ciento de los españoles relaciona la falta de protección solar con el riesgo de desarrollar cáncer de piel. A pesar de que el nivel de concienciación parece mayor en comparación con los países del entorno, en los últimos cuatro años la incidencia del melanoma ha aumentado un 38 por ciento en España, cerca de un 10 por ciento cada año.
Además, el 43 por ciento de la población española nunca ha acudido al dermatólogo para hacerse una revisión de lunares. En ocho de cada 10 ocasiones, el melanoma aparece fuera de los lunares ya existentes. En el resto de los casos, lo hace sobre uno ya existente, cambiando su tamaño, forma o color.

Historia :

La primera operación de melanoma se realiza en el año 1787 por el cirujano John Hunter, aunque por entonces se desconocía de qué se trataba exactamente y se consideraba como una “excrecencia fungosa cancerosa”. No sería hasta 1804 cuando el médico francés René Laennec dio la primera definición de melanoma.