viernes, 29 de abril de 2016

ALERGIAS :

Qué es

Las alergias, también llamadas reacciones de hipersensibilidad, son respuestas exageradas del sistema inmunológico (las defensas de nuestro organismo) al entrar en contacto con determinadas sustancias, llamadas alérgenos. Su aparición se recrudece en primavera, porque uno de los grupos de alérgenos más frecuentes son los pólenes, unas células reproductoras de las plantas que proliferan durante esta estación. Otros agentes alérgenos son los hongos ambientales, los ácaros de polvo y los epitelios de algunos animales, como los perros, gatos, caballos y roedores. También pueden generar reacciones alérgicas determinados alimentos o fármacos y la picadura de insectos como abejas o avispas.

Causas

Se estima que un 20 por ciento de la población sufre algún tipo de reacción alérgica y parece ser una cifra que va en aumento. Los especialistas estiman que en los próximos 20 años, las alergias podrían formar parte de la vida de la mitad de los europeos y del 30 por ciento de la población española. Estos son losprincipales alérgenos:
  • Polen: las gramíneas, el olivo, las cupresáceas, las arizónicas, el plátano de sombra y laparietaria son las plantas que causan más alergias en España, especialmente durante la primavera.
     
  • Hongos ambientales: estos hongos liberan unas partículas microscópicas conocidas como esporas que, al ser respiradas, pueden causar síntomas alérgicos relacionados con el asma, la rinitis y laconjuntivitis.
     
  • Ácaros de polvo o ácaros domésticos: son insectos microscópicos que se desarrollan en lugares húmedos y tibios.
     
  • Epitelios de animales: perros, gatos, caballos y roedores son los que causan más reacciones alérgicas.
     
  • Determinados alimentos: la leche, el huevo, el marisco, el trigo, la nuez, el cacahuete, elchocolate y la soja son los más comunes.
En parte, el aumento podría deberse a que en los países industrializados los niños no tienen contacto directo con múltiples microorganismos (virus y bacterias). Esta protección podría hacer que su sistema inmune no se estimule lo suficiente y crezcan más vulnerables ante los agentes externos.

No obstante, se sospecha que existe una predisposición hereditaria a las alergias, lo que significa que un niño cuyos padres son alérgicos probablemente desarrolle algún tipo de sensibilización, aunque no necesariamente hacia la misma sustancia que rechazan sus padres. Por ejemplo, si la madre es alérgica al marisco, tiene más probabilidades de desarrollar una alergia, pero no precisamente a ese alimento, sino a otros alérgenos como el polen. También puede favorecer la aparición de las alergias situaciones en las que bajan o se debilitan las defensas del organismo (tras una infección vírica o durante el embarazo).

Síntomas

A pesar de que son muy molestas, por lo general, las alergias no son complicaciones graves, pero sí pueden acabar en cuadros más complejos, como el asma. De hecho, se calcula que el 80 por ciento de los asmáticos tienen, en menor o mayor grado, una base alérgica. En estos casos, el asma aparece también por la acción de los alérgenos y los pólenes son el principal grupo que la desencadena.
Las reacciones alérgicas pueden ser leves o graves. La mayoría de ellas consiste sólo en la molestia que causa el lagrimeo y el picor en los ojos, además de algunos estornudos. En el extremo opuesto, las reacciones alérgicas pueden poner en peligro la vida si causan una repentina dificultad respiratoria, un mal funcionamiento del corazón y un acusado descenso de la presión arterial, que puede acabar en shock. Este tipo de reacción, llamada anafilaxia, puede afectar a las personas sensibles en distintas situaciones, como poco después de comer ciertos alimentos, tras la toma de determinados medicamentos o por la picadura de una abeja.












Prevención

Evitar un alérgeno es mejor que intentar tratar una reacción alérgica. Evitar una sustancia puede suponer dejar de usar un determinado fármaco, instalar aire acondicionado con filtros, renunciar a tener un animal de compañía en casa o no consumir cierta clase de alimentos. En ocasiones una persona alérgica a una sustancia relacionada con un trabajo determinado (por ejemplo harinas, maderas, etcétera) se ve obligada a cambiar de empleo. Las personas con fuertes alergias estacionales pueden considerar la posibilidad de trasladarse a una región donde no exista ese alérgeno.

Cuando no se pueda evitar totalmente el contacto con el alérgeno, es recomienda reducir la exposición al mismo. Por ejemplo, una persona alérgica al polvo de la casa puede eliminar todo el mobiliario, las alfombras y las cortinas que acumulen ácaros; cubrir colchones y almohadas con protectores plásticos; quitar el polvo y limpiar las habitaciones con un paño húmedo y con bastante frecuencia; usar aire acondicionado para reducir la alta humedad interior que favorece la multiplicación de los ácaros del polvo; e instalar filtros de aire altamente eficientes. Dado que algunos alérgenos, en especial los que transporta el aire, no pueden evitarse, los médicos suelen utilizar métodos para bloquear la respuesta alérgica y prescriben medicamentos para aliviar los síntomas. La inmunoterapia alergénica (inyecciones contra la alergia) puede brindar una solución en estos casos. Los antihistamínicos son los fármacos más comúnmente usados para tratar las alergias (pero no se utilizan para tratar el asma).

Consejos útiles:

  • Evitar la exposición a agentes alérgenos como el polen, los hongos ambientales, los ácaros de polvo o los epitelios de algunos animales sería así una medida a tener en cuenta para evitar un ataque de asma. En el caso de que una persona no esté diagnosticada pero sospeche que puede tener alergia a alguno de estos factores, es recomendable que acuda al alergólogo.
     
  • Otra precaución que deben tomar las personas alérgicas es evitar realizar ejercicios intensos en época de polinización, ya que pueden dificultar la respiración y derivar en una crisis de asma.
  • En caso de rinitis, es aconsejable vigilar la aparición de cualquier indicio asociado con el asma(pitidos, fatiga, etcétera), ya que este tipo de alergia con frecuencia genera esta enfermedad.
     
  • Cuando una persona está ya diagnosticada de alergia, debe permanecer alerta ante cualquier indicio de agravamiento de los síntomas y acudir al médico en caso de empeoramiento.

Tipos

Los diferentes tipos de reacciones alérgicas generalmente se clasifican según su causa, la parte del cuerpo más afectada y otros factores. Algunos de los tipos de alergia más comunes son los siguientes:
  • Alergias alimentarias: son respuestas exageradas del sistema inmunológico que se producen por la ingesta de determinados alimentos, como la leche, el huevo, el marisco, la nuez, el cacahuete, el chocolate, la soja o el trigo. Una alergia alimentaria no es lo mismo que la intolerancia alimentaria, cuyo consumo ocasiona efectos indeseables generalmente de menor gravedad.
     
  • Alergia al polen: en época polinización, son frecuentes las reacciones alérgicas provocadas por las gramíneas, el olivo, las ciperáceas, las arizónicas, el plátano de sombra y la parietaria, entre otras plantas.
     
  • Rinitis alérgica: es una reacción alérgica muy común. Se trata de una alergia a las partículas que transporta el aire (por lo general polen y hierbas, pero en ocasiones mohos, polvos y caspa de animales) que producen estornudos; picor, goteo o congestión nasal; picor cutáneo e irritación en los ojos. La rinitis alérgica puede ser estacional o perenne (todo el año).

Diagnóstico

Como cada reacción alérgica es desencadenada por un alergeno específico, el principal objetivo del diagnóstico es identificar ese alérgeno. Este puede ser una planta estacional o el producto de una planta, como el polen de la hierba o la ambrosía, o una sustancia como la caspa del gato, ciertos medicamentos o algún alimento en particular. El alérgeno puede causar una reacción alérgica cuando se deposita sobre la piel o entra en un ojo, es inhalado, ingerido o inyectado.
Existen pruebas que pueden ayudar a determinar si los síntomas están relacionados con la alergia y a identificar el alérgeno implicado. Una muestra de sangre puede mostrar muchos eosinófilos, un tipo de glóbulo blanco cuyo número suele incrementarse durante las reacciones alérgicas. La prueba cutánea RAST (radioalergoabsorbente) mide las concentraciones en sangre de anticuerpos IgE específicos de un determinado alérgeno, lo cual puede ayudar a diagnosticar una reacción alérgica en la piel, rinitis alérgica estacional o asma alérgica.
Las pruebas cutáneas son más útiles para identificar alérgenos concretos. La prueba RAST puede ser utilizada en los casos en que no es posible realizar una prueba cutánea o no resultaría seguro llevarla a cabo. Ambas pruebas son altamente específicas y precisas, a pesar de que la prueba cutánea es generalmente un poco más precisa, suele ser más barata y los resultados se conocen de inmediato.

Tratamientos

Antihistamínicos: Lo que debe saber

Los antihistamínicos bloquean la acción de la histamina, un producto químico generado por el organismo en respuesta a los alergenos. La histamina puede causar estornudos, moqueo, picor en los ojos o en la piel o urticaria. Esto es lo que debe saber sobre los antihistamínicos:
  • Conviértalos en rutina: Si su médico le advierte que debe tomar antihistamínicos, tome su medicación de manera regular durante la temporada de alergia para prevenir problemas como la fiebre del heno. Si toma los antihistamínicos de manera irregular puede experimentar efectos secundarios más notables y menos eficaces para el control de los síntomas.
     
  • Mantenga un horario idóneo: Si usted está tomando antihistamínicos que le producen somnolencia, debería tomárselos media hora antes de irse a dormir. Los antihistamínicos desarrollados recientemente producen somnolencia en un número reducido de personas. 
     
  • Aumente el uso gradualmente: algunos antihistamínicos alivian los síntomas de la fiebre del heno en la mayoría de las personas sin el efecto secundario del sueño. Para evitar estos problemas, su organismo necesita acostumbrarse a la medicación gradualmente. Comience tomando las pastillas sólo por la noche. Si la marca que consume le sugiere tomar dos en un periodo de 24 horas, comience tomando una pastilla por la noche durante tres días. Al cuarto día puede tomar una pastilla por la noche y otra por la mañana siguiendo las indicaciones de su médico. 
     
  • Pruebe distintas marcas.
     
  • Tenga en cuenta los efectos secundarios: Los antihistamínicos no favorecen a todas las personas. Muchas personas son conscientes de que los antihistamínicos pueden causar somnolencia, pero en los niños y algunas personas mayores, que a veces tienen el efecto opuesto, produce agitación o comportamiento hiperactivo.
     

Inmunoterapia

También conocida como "desensibilización" o "vacunas para la alergia" puede cambiar gradualmente la manera en la que el organismo reacciona a las sustancias que le producen alergia para que no experimente más sus síntomas. La mayoría de las personas que se siguen vacunando experimentan una mejora significativa, esta mejora no se observa hasta unos meses después de haber comenzado la vacunación, y no suele ser clara hasta que transcurra el año de tratamiento.
La inmunoterapia se reserva normalmente para las personas que no obtienen mejoras con los fármacos o que necesitan una combinación de medicamentos que es cara, que tienen síntomas de la alergia durante muchos meses cada año, y que no pueden evitar los factores desencadenantes (alérgenos) que les producen los síntomas. Este tipo de vacunas tratan las alergias producidas por las picaduras de insectos, polen, moldes, ácaros del polvo, cucarachas o al pelo de animales como los perros o los gatos.

¿Cómo funciona la inmunoterapia?

Los médicos estan trabajando todavía en los detalles de cómo funciona la inmunoterapia, pero están de acuerdo en algunos aspectos. El uso de la inmunoterapia no significa que su organismo deje de reaccionar a los alérgenos. Más bien, lo que cambia tras la inmunoterapia es la forma en la que reacciona el organismo.
Si no se ha sometido a la inmunoterapia, sus reacciones alérgicas comienzan cuando su sistema inmune libera una explosión de anticuerpos. Estos anticuerpos se llaman anticuerpos IgE, que provocan que ciertas células del organismo liberen histamina, una proteína que da lugar a los síntomas de la alergia.
Cuando usted se expone con frecuencia a pequeñas cantidades de alérgenos, su sistema inmune cambia su estrategia. En lugar de responder a la explosión de anticuerpos IgE, su organismo produce metódicamente una cantidad estable de distintos tipos de anticuerpos. Además, su sistema inmune activa las células inmunes llamadas "células T supresoras " que pueden eliminar la proteína de su sistema. Cuando el sistema de los anticuerpos IgE y de las células T está en pleno apogeo , su organismo parece no tener la necesidad de reaccionar a una exposición alérgica. Además, en presencia de los anticuerpos IgG, los anticuerpos IgE son menos propensos a desencadenar la liberación de histamina.

¿Es usted un candidato?

La mayoria de las personas con unos síntomas de alergia moderada a severa deben considerar la inmunoterapia. Sin embargo, si usted experimenta graves episodios de asma que son difíciles de controlar sin precisar atención hospitalaria, estas vacunas pueden resultar peligrosas.
Usted puede ser un buen candidato para las vacunas para la alergia si necesita medicaciones muy caraspara tratar los síntomas, si experimenta los síntomas durante varios meses, si es alérgico a sustancias que son difíciles de evitar, como los árboles o el césped. La inmunoterapia se recomienda especialmente a las personas con reacciones alergicas graves a las picaduras de mosquitos.
Usted puede ser un buen candidato para estas vacunas si tiene la certeza de que podrá seguir el periodo de vacunación de manera regular.

ASMA :

Asociacion Asmamadrid:




Asma


  
  
Es una enfermedad que provoca que las vías respiratorias se hinchen y se estrechen. Esto hace que se presenten sibilancias, dificultad para respirar, opresión en el pecho y tos.
Bronquiolo normal vs. bronquiolo asmático


Causas

El asma es causada por una inflamación (hinchazón) de las vías respiratorias. Cuando se presenta un ataque de asma, los músculos que rodean las vías respiratorias se tensionan y su revestimiento se inflama. Esto reduce la cantidad de aire que puede pasar por estas.
En las personas con vías respiratorias sensibles, los síntomas de asma pueden desencadenarse por la inhalación de sustancias llamadas alérgenos o desencadenantes.
Factores desencadenantes comunes del asma
Los desencadenantes comunes del asma incluyen:
  • Animales (caspa o pelaje de mascotas)
  • Ácaros del polvo
  • Ciertos medicamentos (ácido acetilsalicílico o aspirin y otros AINE) 
  • Cambios en el clima (con mayor frecuencia clima frío)
  • Químicos en el aire o en los alimentos
  • Ejercicio
  • Moho
  • Polen
  • Infecciones respiratorias, como el resfriado común
  • Emociones fuertes (estrés)
  • Humo del tabaco
Las sustancias que se encuentran en algunos lugares de trabajo también pueden desencadenar síntomas de asma, lo que lleva al asma ocupacional. Los desencadenantes más comunes son el polvo de madera, el polvo de granos, la caspa animal, los hongos y los químicos.
Muchas personas con asma tienen antecedentes personales o familiares de alergias, como la fiebre del heno (rinitis alérgica) o eccema, mientras que otros no tienen tales antecedentes. 

Síntomas

La mayoría de las personas con asma tienen ataques separados por períodos asintomáticos. Algunas personas tienen dificultad prolongada para respirar con episodios de aumento de la falta de aliento. Las sibilancias o una tos puede ser el síntoma principal.
Los ataques de asma pueden durar de minutos a días y se pueden volver peligrosos si se restringe el flujo de aire de manera importante.
Los síntomas del asma incluyen:
Los síntomas de emergencia que necesitan atención médica oportuna incluyen:
Otros síntomas que pueden ocurrir:
  • Patrón de respiración anormal, en el cual la exhalación se demora más del doble que la inspiración
  • Paro respiratorio transitorio
  • Dolor torácico
  • Opresión en el pecho

Pruebas y exámenes

El proveedor de atención médica utilizará un estetoscopio para auscultar los pulmones. Se pueden escuchar sibilancias u otros sonidos relacionados con el asma.
Los exámenes que se pueden ordenar incluyen:

Tratamiento

Los objetivos del tratamiento son: 
Usted y su médico deben colaborar en equipo para manejar el asma. Siga las instrucciones del médico con respecto a tomar los medicamentos, eliminar los desencadenantes del asma y vigilar los síntomas.
MEDICAMENTOS PARA EL ASMA
Existen dos clases de medicamentos para el tratamiento del asma:
  • Medicamentos de control para ayudar a prevenir ataques.
  • Medicamentos de alivio rápido (rescate) para uso durante los ataques.
También se denominan medicamentos de mantenimiento o de control. Se utilizan para prevenir los síntomas en personas con asma de moderada a grave. Usted debe tomarlos todos los días para que hagan efecto. Tómelos incluso cuando se sienta bien.
Algunos de estos medicamentos se inhalan como los esteroides y los beta-agonistas de acción prolongada. Otros se toman por vía oral. El médico le recetará el medicamento apropiado.
También se denominan medicamentos de rescate y se toman:
  • Cuando está tosiendo, jadeando, teniendo problemas para respirar o experimentando un ataque de asma.
  • Justo antes de hacer ejercicio para ayudar a prevenir síntomas de asma que son causados por esta actividad.
Coméntele al médico si usted está usando medicamentos de alivio rápido dos veces por semana o más. Si este es el caso, es posible que el asma no esté controlada y que su médico necesite cambiar la dosis diaria de los medicamentos de control.
Los medicamentos de alivio rápido incluyen:
  • Broncodilatadores de acción corta (inhaladores).
  • Esteroides orales (corticoesteroides) cuando tenga un ataque de asma que no se alivie.
Un ataque de asma grave requiere un chequeo médico. Usted también puede necesitar hospitalización. Allí probablemente le administrarán oxígeno, asistencia respiratoria y medicamentos intravenosos (IV).
CUIDADO DEL ASMA EN CASA
Los planes de acción para el asma son documentos escritos para manejar esta enfermedad. Un plan de acción para esta enfermedad debe incluir:
  • Instrucciones para tomar medicamentos cuando esté estable.
  • Una lista de desencadenantes del asma y cómo evitarlos.
  • Cómo reconocer cuando el asma está empeorando y cuándo llamar al médico o al personal de enfermería.
Un espirómetro es un dispositivo simple para medir qué tan rápidamente puede usted sacar el aire de los pulmones.
  • Lo puede ayudar a saber si se aproxima un ataque, algunas veces, incluso antes de que aparezca cualquier síntoma. Las mediciones de flujo máximo pueden ayudar a mostrar cuándo se necesita el medicamento o si es necesario tomar otra medida.
  • Los valores de flujo máximo del 50% al 80% de los mejores resultados son un signo de un ataque de asma moderado, mientras que los valores por debajo del 50% son un signo de un ataque grave.

Expectativas (pronóstico)

No existe cura para el asma, aunque los síntomas algunas veces disminuyen con el tiempo. La mayoría de las personas pueden llevar una vida normal con automanejo y tratamiento médico apropiado.

Posibles complicaciones

Las complicaciones del asma pueden ser severas. Algunas son:
  • Muerte
  • Disminución de la capacidad para hacer ejercicio y tomar parte en otras actividades
  • Falta de sueño debido a síntomas nocturnos
  • Cambios permanentes en la función pulmonar
  • Tos persistente
  • Dificultad para respirar que requiere asistencia respiratoria (respirador)

Cuándo contactar a un profesional médico

Solicite una cita con su proveedor de atención médica si se presentan síntomas de asma.
Llame a su proveedor de atención médica o acuda a la sala de urgencias si:
  • Un ataque requiere más medicamento de lo recomendado.
  • Los síntomas empeoran o no mejoran con el tratamiento.
  • Se presenta dificultad respiratoria al hablar.
  • La medición del flujo máximo es de 50 a 80% de la mejor medición personal.
Acuda al servicio de emergencias si se presentan los siguientes síntomas:
  • Somnolencia o confusión.
  • Dificultad para respirar grave en reposo.
  • La medición del flujo máximo es menor de 50% de la mejor medición personal.
  • Dolor torácico intenso.
  • Coloración azulada de los labios y la cara.
  • Dificultad respiratoria extrema.
  • Pulso rápido.
  • Ansiedad intensa debido a la dificultad respiratoria.

Prevención

Los síntomas de asma se pueden reducir sustancialmente evitando los desencadenantes y las sustancias que irritan las vías respiratorias.
  • Cubra las camas con fundas "a prueba de alergias" para reducir la exposición a los ácaros del polvo.
  • Quite los tapetes de las alcobas y aspire regularmente.
  • Use solo detergentes y materiales de limpieza sin fragancia en el hogar.
  • Mantenga los niveles de humedad bajos y arregle las fugas para reducir la proliferación de organismos como el moho.
  • Mantenga la casa limpia y conserve los alimentos en recipientes y fuera de los dormitorios. Esto ayuda a reducir la probabilidad de cucarachas. Las partes del cuerpo de las cucarachas, así como sus deposiciones pueden desencadenar ataques de asma en algunas personas.
  • Si una persona es alérgica a un animal que no se puede sacar de la casa, este debe mantenerse fuera de la alcoba. En las salidas de la calefacción, coloque un material de filtro para atrapar la caspa animal. Cambio los filtros en los calentadores y aires acondicionados a menudo.
  • Elimine de la casa el humo del tabaco. Esta es la medida más importante que una familia puede tomar para ayudar a alguien que tenga asma. Fumar fuera de la casa no es suficiente. Los miembros de la familia y visitantes que fuman afuera transportan residuos del humo del tabaco hacia adentro en sus ropas y cabello, lo cual puede desencadenar síntomas de asma. Si usted fuma, este es un buen momento para dejarlo.
  • Evite la contaminación atmosférica, el polvo industrial, y otros vapores irritantes tanto como sea posible.